Durante muchos años, Tijuana fue vista como la ciudad donde siempre había trabajo. Miles de personas llegaban desde distintos estados del país con la esperanza de encontrar empleo rápidamente en maquiladoras, fábricas o empresas de logística. Bastaba caminar por algunas zonas industriales para observar reclutadoras ofreciendo vacantes, bonos de contratación y empleo casi inmediato. Sin embargo, en los últimos años la situación cambió drásticamente y hoy cada vez más tijuanenses coinciden en la misma frase: “el trabajo ya no está como antes”. Actualmente, encontrar empleo en Tijuana ya no resulta tan sencillo como hace apenas algunos años. Las filas afuera de ciertas fábricas volvieron, pero ahora no son para contratar personal masivamente, sino para competir por pocos espacios disponibles. Diversos reportes económicos señalan que la industria maquiladora en Baja California ha perdido miles de empleos durante los últimos años, especialmente en ciudades fronterizas como Tijuana, donde gran parte de la economía depende directamente de la producción para empresas de Estados Unidos. Uno de los principales factores es la desaceleración económica que enfrenta el mercado estadounidense. Cuando baja el consumo en Estados Unidos, las plantas instaladas en la frontera producen menos mercancía, reducen turnos y, en muchos casos, dejan de contratar personal. A eso se suma otro problema que muchas personas ya comienzan a notar dentro de las propias fábricas: la automatización. Procesos que antes requerían decenas de trabajadores ahora pueden realizarse con maquinaria, robots o sistemas automáticos que disminuyen la necesidad de contratar tanto personal operativo. Aunque la tecnología ayuda a mejorar la producción, también ha provocado incertidumbre entre miles de trabajadores que sienten que las oportunidades laborales poco a poco comienzan a disminuir. Además, empresarios han señalado que operar en Baja California cada vez resulta más costoso. Los incrementos salariales, el precio del transporte, la energía, los impuestos y otros gastos han obligado a muchas empresas a reducir costos, congelar contrataciones o simplemente trabajar con menos personal. La situación se refleja claramente en el ambiente que hoy se vive en distintos puntos de Tijuana. Hace algunos años era común observar reclutadoras instaladas afuera de plazas comerciales, sobre ruedas o parques industriales ofreciendo vacantes prácticamente todos los días. Incluso algunas empresas enviaban transporte gratuito y bonos para atraer trabajadores. Hoy el panorama es distinto. Muchas personas aseguran que ahora duran semanas o incluso meses buscando empleo estable. Otras comentan que las vacantes disponibles ofrecen salarios que ya no alcanzan para cubrir el costo de vida actual en la ciudad. Y es que mientras el trabajo disminuye, los gastos continúan aumentando. Las rentas en Tijuana siguen elevándose, el transporte consume gran parte del salario y productos básicos como alimentos, tortillas o gasolina cuestan mucho más que hace algunos años. Para muchas familias, sobrevivir en la frontera se ha convertido en un reto diario. A pesar de ello, Tijuana continúa siendo una ciudad que atrae personas de distintas partes del país. La cercanía con Estados Unidos, las oportunidades comerciales y el movimiento económico siguen convirtiéndola en uno de los puntos más importantes de México. Sin embargo, la realidad laboral ya no es la misma que antes. Actualmente, especialistas señalan que las empresas están buscando perfiles más técnicos, bilingües o especializados, dejando menos espacios para vacantes operativas tradicionales. Esto ha provocado que muchos trabajadores deban buscar capacitación o adaptarse a nuevas áreas para mantenerse competitivos. También existen quienes consideran que el crecimiento acelerado de la población en la ciudad comenzó a superar la cantidad de empleos disponibles. Cada año llegan miles de personas buscando oportunidades, pero la generación de nuevos trabajos ya no avanza al mismo ritmo. Mientras tanto, miles de tijuanenses continúan levantándose de madrugada todos los días para trabajar largas jornadas, enfrentando tráfico, altos costos y una ciudad que poco a poco se volvió más cara y más complicada para quienes intentan salir adelante honestamente. Porque aunque Tijuana sigue siendo una ciudad de oportunidades para muchos, cada vez son más quienes sienten que aquella frontera donde “el trabajo sobraba” comienza a quedarse solamente como un recuerdo. Compartir noticia: Facebook WhatsApp Compartir Navegación de entradas Pareja pierde la vida en Lomas del Porvenir Incendio en Los Lobos moviliza a Tijuana